Catas, desmontajes y ensayos
La inspección es visual y no destructiva. Si una duda necesita abrir un elemento o un ensayo, te lo decimos antes y se valora aparte.
Servicios con alcance y precio propios, que puedes solicitar junto con la inspección.
La inspección revisa el estado de la vivienda. Hay preguntas que no responde: qué letra energética tiene, cómo es exactamente su distribución o si lo construido coincide con lo que dicen los papeles. Para eso están estos servicios, que se presupuestan por separado y se confirman contigo antes de contratar.
En Almería: 75 € + IVA (90,75 €), con tasa y registro incluidos, según la oferta de CertiAlmería. En Málaga y Granada, confirmamos el importe en el presupuesto.
Califica el consumo de la vivienda con una letra y hace falta para vender o alquilar. Lo hace el mismo técnico: más de 2.500 certificados energéticos en la provincia.
Levantamiento del estado actual con distribución y superficies medidas. La documentación para regularización requiere un alcance específico.
Sirve para conocer la superficie real y no solo la anunciada. Si además quieres compararla con la del Catastro y la del Registro, eso forma parte de la revisión documental.
Revisión de documentación, discrepancias y antecedentes según el encargo. El asesoramiento jurídico se presta mediante abogado colaborador, previa confirmación.
Si la vivienda tiene obras, ampliaciones o cambios que no constan como autorizados, tramitamos su legalización. El alcance y el presupuesto dependen de cada caso.
Es un extra que se encarga aparte de la inspección. Revisa lo que no se ve en la visita pero también se compra:
Si aparece algo sin legalizar, también nos ocupamos de la legalización. Cada caso se estudia antes de darte un presupuesto.
El certificado no dice si hay humedades, si la instalación funciona ni qué costaría arreglar nada. La inspección tampoco sustituye al certificado: son dos documentos distintos, y por eso se contratan por separado.
Si lo que quieres saber antes de comprar es en qué estado está la vivienda, lo que responde a eso es la inspección precompra.
Además de inspeccionar la vivienda, podemos cruzar lo que vemos en la visita con lo que dicen los papeles. Si el porche cerrado no figura en el Catastro ni en el Registro, lo sabrás antes de firmar.
Según el caso, puede incluir:
Titular, cargas y la superficie y descripción inscritas.
Superficie, año y uso, y si la piscina o las ampliaciones están dadas de alta.
Licencias, expedientes abiertos y afecciones como costas, zona inundable o suelo rústico.
ITE o IEE, deudas y derramas aprobadas.
La medida en la visita frente a la anunciada, la del Catastro y la del Registro.
Lo técnico lo firma el arquitecto técnico. Los efectos jurídicos los valora un abogado colaborador, si lo necesitas.
La inspección es visual y no destructiva. Si una duda necesita abrir un elemento o un ensayo, te lo decimos antes y se valora aparte.
La inspección no sustituye un peritaje para un procedimiento judicial. Si lo necesitas, se valora aparte.
Ninguno de estos servicios estima el valor de la vivienda. Eso lo hace una tasación.
Lo técnico lo firma el arquitecto técnico. Los efectos jurídicos los valora un abogado colaborador, si lo necesitas.
Cuéntanoslo al pedir el presupuesto o por WhatsApp. Te confirmamos el alcance y el importe de cada servicio antes de contratar, por separado de la tarifa de la inspección. Puedes ver lo que incluye esa tarifa en precios, y cómo es el informe en el informe.
Cuéntanos qué inmueble necesitas revisar. Paga cuando recibas el informe.